Así fue mi experiencia en Raga…

Estoy encantado con Raga.

Desde el primer día el personal ha sido muy amable y cercano, pero es que los resultados están siendo espectaculares. Muy por encima de lo esperado. Mi caso era muy complicado: una Clase 3 con toda la dentadura desplazada y un cuarto de la boca sin hueso ni dientes. Había visitado a muchos ortodoncistas y todos me decían que la única solución era una cirugía ortognática, con todos los riesgos que conlleva. Todos excepto un ortodoncista de Bilbao que trabaja en la clínica de Zizur a la que yo iba, quien me dijo que se podía hacer sin pasar por quirófano y que, probablemente, se me iba a quedar una mordida cruzada, pero con una buena oclusión y mínimo desgaste.

Justo en aquel tiempo me dieron el traslado y tenía que hacer el tratamiento en Valencia. Cuando le pregunté si conocía a alguien en esta ciudad me respondió: ―Clínica Raga, no lo dudes, son los mejores. Con semejante recomendación fui con unas expectativas altísimas.

Lo curioso es que la clínica las superó desde el primer momento, ya con el primer impacto. La persona que te recibe en la puerta lo hace con una enorme sonrisa sincera, la sala de espera es muy acogedora, con un espacio para adultos con iPads y periódicos y una sala para niños con juegos y videoconsolas. Sin embargo, nunca he tenido el placer de esperar demasiado en ella, siempre me hacen pasar inmediatamente. Me pareció que se preocupan por el cliente, que se habían puesto en su lugar y deseaban que se sintiera cómodo, lo cual me puso en muy buena disposición antes de hablar con el odontólogo.

Cuando conocí a Javier me pareció un profesional serio pero cercano. Me dijo que según su opinión no era necesario operar, porque la ortodoncia era inevitable en todos los casos y él pensaba que siguiendo el tratamiento iba a conseguir una mordida suficientemente estética y saludable. Y como buen profesional, no me hizo promesas que no sabía si podía cumplir, no me dijo que iba a corregir la Clase 3 completamente, lo cual sí logró después, ya durante los primeros meses de tratamiento perfectamente programado. La profesional que está siguiendo mi caso y ajusta los braquets cada vez que voy es muy agradable y hace que el rato que paso en la clínica se me pase volando. Todo el personal de la clínica se lleva muy bien, tienen relación de amistad y complicidad entre ellos, lo que se siente desde el momento que entras por la puerta. Javier ha conseguido reunir un gran equipo humano, que junto a la continua formación del equipo médico, la especialidad en ortodoncia y una enorme capacidad empática con el cliente, son la clave del modelo de éxito de la Clínica de Ortodoncia Raga.

 

– Samuel Gallastegui

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