Protegernos frente a un posible contagio durante meses ha alterado directamente nuestros hábitos más arraigados.

El ser humano ha demostrado una vez más una impresionante capacidad de adaptación al cambio: llevar mascarillas de recambio con nosotros, geles hidroalcohólicos, no tocarnos la cara con las manos sin lavar, evitar el contacto con superficies de espacios públicos, saludar desde la distancia, no poder hacer uso de lugares como baños públicos, probadores, ascensores, aprender a interactuar a través de las plataformas digitales, y un largo etcétera de cambios que han transformado nuestra realidad.

Desde Raga Ortodoncia queremos resaltar la importancia de adoptar estos cambios poniendo especial atención en evitar que supongan una pérdida de salud bucodental.

 

¿Cómo afectan las mascarillas a la salud de tu boca?

Si bien es cierto que no se ha comprobado que el uso de mascarillas provoque afecciones bucales de forma directa, los nuevos hábitos de prevención frente a contagios pueden llevar a descuidar la higiene oral o descubrir alguna afección bucal previa invisible hasta el momento.

Mayor percepción de la halitosis

Exhalar por nariz y boca mientras se usa mascarilla puede aumentar la percepción de los olores. Nuestro aparato olfativo se expone a una acumulación mayor de aire y saliva, lo que materializa la consciencia sobre la naturaleza del propio aliento.

Si detectas un olor desagradable mientras usa mascarilla, es posible que tu halitosis apareciese con anterioridad al uso de la misma.

Alteración de la microbiota oral

La carencia de oxigenación dentro de la cavidad oral puede desencadenar en una desestabilización de las bacterias que conviven en ella. La falta de oxígeno favorece la acumulación de las bacterias responsables de las manchas dentales, caries o inflamaciones del marco gingival.

Mantener una buena higiene bucodental reforzará las barreras naturales que tus dientes y encías utilizan para mantener en un balance óptimo a las bacterias orales.

Reducción del número de cepillados dentales diarios

Llevar la parte inferior de la cara tapada durante muchas horas no debe suponer un aliciente para descuidar la higiene bucodental. Se debe mantener el cepillado dental tras todas las comidas siempre que las circunstancias lo permitan.

Disminución del consumo de líquidos

El miedo al contagio en espacios cerrados, como centros de trabajo o transportes públicos, provoca que se ingiera menos cantidad de agua. La deshidratación pude provocar desestabilizaciones en la cavidad oral, favoreciendo la aparición de afecciones bucales. El agua ayuda al proceso natural de limpieza de la boca y la producción de saliva.

Utilizar mascarilla no es peligroso para la salud bucodental, lo que puede provocar las afecciones es el descuido de los hábitos beneficiosos como el cepillado dental o la hidratación. Si necesitas consultarnos cualquier duda al respecto, puedes contactar con nuestros expertos. Llámanos y pide cita.