Los retenedores, una parte esencial del tratamiento

Has terminado tu tratamiento de ortodoncia. Estás pletórico, ¡y no es para menos! Después de todos estos meses/años, ¡por fin eres libre! Sin embargo, tu dentista te ha dado una noticia que no te esperabas: ¡ahora tienes que usar retenedores! ¿Qué son los retenedores? ¿Tendrás que usarlos para siempre? ¿Son obligatorios? Las dudas son muchas. ¡En este post te ayudaremos a resolverlas!

Los retenedores, una parte esencial del tratamiento

Los retenedores dentales son unos aparatos fijos o removibles que se utilizan al final del tratamiento de ortodoncia con el propósito de evitar que los dientes vuelvan a su posición original. O sea, para evitar que vuelvas a tener la misma sonrisa que tanto esfuerzo te costó corregir. Estos aparatos son necesarios por una razón esencial: durante la ortodoncia, movemos los dientes con la ayuda de la fuerza de los brackets o de las férulas invisibles. Sin embargo, los tejidos gingivales y periodontales (los tejidos blandos que rodean el diente) tardan un tiempo en adaptarse a la nueva posición. Mientras no se han reorganizado, ejercen presión a los dientes para que vuelven al lugar donde estaban antes, ese lugar cómodo al que toda la boca estaba adaptada.

¿Es obligatorio usar retenedores después de la ortodoncia?

La pregunta tiene un poco de trampa. Nadie te obligará a usarlos, ¡claro! De la misma manera que nadie te obliga a ponerte ortodoncia. Pero, puesto que conseguir tu sonrisa soñada cuesta tiempo, esfuerzo y dinero, nuestra recomendación es que sí, que uses retenedores siempre al finalizar la ortodoncia. Los retenedores suelen estar incluidos en el precio global del tratamiento, ¡no usarlos no te supone un ahorro extra y las ventajas son muchas!

¿Cuánto tiempo hay que usar retenedores dentales?

El profesional que te haya prescrito el tratamiento estudiará tu caso y te indicará exactamente cuanto tiempo y cómo usar los retenedores. En general, se suele recomendar su uso constante durante los primeros meses o año entero. En el caso de los niños en edad de crecimiento este tiempo se puede alargar.

Tengo claro que voy a usarlos, pero… ¿puedo elegir entre varios tipos de retenedores?

¡Sí! En general, podrás elegir entre varios tipos de retenedores.

  • Retenedores fijos. Se trata de una barra de alambre muy fino que se colocan de colmillo a colmillo en la arcada superior y en la arcada inferior. Son los más recomendados para aquellos pacientes que necesitan una retención permanente. No te los podrás quitar para limpiarlos. Puedes usar un cepillo normal y pasta de dientes. Simplemente asegúrate de que alcanzas y raspas bien la zona.
  • Retenedores removibles transparentes. Son unas férulas transparentes muy similares a la ortodoncia Invisalign. Su ventaja es que son casi invisibles y pueden retirarse para comer. Se pueden limpiar fácilmente con productos especializados para Invisalign o para dentaduras postizas.
  • Retenedores removibles con alambre. Estos retenedores están hechos de metal y plástico. Son ideales para niños en edad de crecimiento. Son muy sencillos de poner y quitar. También se pueden lavar fácilmente con productos aptos.