Todos sabemos que los dulces y refrescos no son buenos para los dientes, pero los azúcares y ácidos que se encuentran en otros alimentos, aparentemente saludables también pueden perjudicar la higiene dental.Desde Raga Ortodoncia os mostramos 4 alimentos que dañan los dientes sin darnos cuenta y os ofrecemos unos consejos para prevenir el deterioro que producen.
Zumos «artificiales»
Mientras que las botellas prensadas en frío de estos zumos pueden contener nutrientes beneficiosos para la salud, dicha bebida también tiene un alto contenido en azúcar perjudicial para los dientes. Además, dependiendo de la marca, muchos zumos contienen una cantidad de azúcares mucho mayor que la de un batido de chocolate o un refresco. Este azúcar es consumido por las bacterias de la boca y se convierte en un ácido que desgasta el esmalte de los dientes y puede causar caries.
Solución: beber el zumo con la ayuda de una pajita ayuda a mantener los azúcares alejados de la superficie de los dientes. Además, no se debe esperar más de 45 minutos para cepillarse los dientes después haber consumido este tipo de bebida.

Salsa de barbacoa
La mayoría de las personas no saben que esta salsa que baña el pollo y las costillas también están bañando los dientes de azúcar (más de una tercera parte de dicho producto, el 34%, es azúcar), lo que podría causar la decoloración de los dientes y el deterioro de ellos si está en la boca más del tiempo recomendado.
Solución: científicos recomiendan poner sobre los dientes una fina capa de vaselina antes de tomar esta salsa, creando una barrera entre la salsa y el esmalte de los dientes. Sin embargo, la sensación gelatinosa que se crea en los dientes por la vaselina no es agradable, por lo que la solución más eficaz es cepillarse los dientes inmediatamente después de la comida.

Frutos secos
Mientras que algunas frutas frescas son buenas para los dientes, los frutos secos pueden llegar a ser realmente perjudiciales. Los frutos secos que se comercializan suelen tener un alto contenido en azúcar, que se pega con facilidad a los dientes.
Solución: es conveniente beber agua tras su consumo y cepillarse los dientes 20 minutos después con cepillo e hilo dental para deshacerse de cualquier resto de azúcar entre los dientes.

Vino Blanco
El vino tinto tiende a la tinción del diente, y por supuesto, el vino blanco no es mucho mejor. El ácido en el vino blanco corroe el esmalte de los dientes dejándolos vulnerables a las manchas que otros alimentos o bebidas podrían causar.
Solución: ¡coma más queso con el vino! Es rico en proteínas, calcio y fósforo, elementos que ayudan a amortiguar los ácidos que el vino deja en los dientes. Otra posibilidad es hacer gárgaras con agua después de beber para limpiar la acidez.
