Enfermedades de la pulpa dental

La pulpa dental es un tejido conectivo que se encuentra en el interior de los dientes. Seguramente habréis oído hablar de ella con el nombre popular (y erróneo) de “nervio”. La pulpa dental no es técnicamente un nervio, aunque sí que está formada por un conjunto de vasos sanguíneos y nervios. Este tejido está protegido por tejidos duros como el esmalte y la dentina, que evitan que los patógenos lleguen a afectar la zona del interior de los dientes. Sin embargo, existen ocasiones en las que las barreras protectoras de la pulpa dental (la dentina y el esmalte) se ven afectadas, por lo que el daño puede llegar a perjudicar a la pulpa.

¿Cuáles son las enfermedades de la pulpa dental más comunes?

La alteración más común se conoce como pulpitis; es la inflamación de la pulpa dental.

  • Pulpitis reversible. Puede ser aguda (con síntomas) o crónica (con pocos síntomas). Los pacientes con pulpitis reversible se encuentran en los primeros estadios de la enfermedad, que en estos casos suele ser reversible. La pulpitis les provoca una dilatación de los vasos sanguíneos dilatados.
    Los pacientes con pulpitis reversible aguda tienen síntomas como la sensibilidad dental a la temperatura, aunque aparecen solamente cuando hay estímulos concretos (como, por ejemplo, tomar una bebida un poco fría).
    Los pacientes con pulpitis reversible crónica, por el contrario, no suelen tener síntomas, más allá de la inflamación que provoca molestias localizadas al masticar.
    Tratamiento: Estos casos suelen resolverse cuando tratamos la causa de origen que ha inflamado la pulpa dental.
  • Pulpitis irreversible. También puede ser aguda o crónica. La pulpitis irreversible se da cuando la inflamación de la pulpa ha alcanzado un punto que hace imposible su regeneración. En la pulpitis irreversible el dolor suele mantenerse a pesar de remover las causas que lo habrían provocado. Los dolores que acompañan a la pulpitis irreversible suelen ser severos e intensos, proporcionales al grado de afectación de la pulpa, que es total, irreversible.
    Tratamiento: la pulpitis irreversible tiene que tratarse para evitar que desemboque en una necrosis pulpar. Suele tratarse mediante una endodoncia o una pulpectomía total.
  • Necrosis pulpar. La necrosis puede ser total o parcial, dependiendo de la zona pulpar afectada. Suele darse como consecuencia final de la inflamación crónica. Puede estar provocada por la acción de las bacterias (en las causas de tipo infeccioso) o porque ha habido una interrupción del aporte sanguíneo (en casos provocados por traumatismos). La pulpa es especialmente delicada, cualquier lesión crónica en este tejido puede llegar a provocar una necrosis, lo que provoca una “muerte” de la pieza dental.
    Tratamiento: para evitar que la gangrena se extienda a otros tejidos blandos, realizamos una endodoncia total.

 

Si los tejidos duros están deteriorados y la pulpa está expuesta, existen todo tipo de circumstancias que la pueden dañar, en algunas ocasiones de manera irreversible.

¿Cuáles son las causas más comunes de daños en la pulpa dental?

  •  El avance de la caries. Cuando esta supera la barrera de los tejidos duros, las batcerias patógenas pueden afectar los tejidos blandos del diente y del exterior del diente; entre ellos, la pulpa dental.
  • Traumatismos. Los cambios bruscos de temperatura, las radiaciones, las alteraciones de la presión (por ejemplo, cuando vamos en avión, durante el despegue), etc.
  • Causas técnicas y químicas. Mal sellado después de una caries o una reconstrucción de la corona, intoxicaciones por metales pesados, desgaste por pulido excesivo, por la acción de agentes desmineralizantes y desecantes, etc.